Daimyo Hermitaur
Apuntad a la cabeza de Daimyo Hermitaur, pues ese es el punto débil. Las pinzas bloquean y la protegen, así que un ángulo claro no siempre es fácil de hallar. Cuando Daimyo Hermitaur se mete en el caparazón para defenderse, una Bomba sónica rompe esa guardia. Saber cuándo el monstruo se ha recogido para protegerse es clave, y una Bomba sónica bien sincronizada vuelve a abrir el camino a la cabeza.